CERTIFICACIÓN DE VEHÍCULOS USADOS

Unidad móvil de Certiauto

Unidad móvil de Certiauto

En el artículo “Los tres miedos de un comprador de coches usados” pusimos de manifiesto que una buena forma de confirmar el buen estado del vehículo de ocasión ofertado era pidiendole a un mecánico o chapista de confianza que revisase el coche y nos diera su opinión. Pese a que en próximas entradas daremos algunos consejos para que los “legos” en el mundo del motor puedan reconocer de un modo sencillo indicios de problemas o desgastes excesivos, es evidente que no todo el mundo conoce a algún mecánico o chapista que le pueda hacer el favor de revisar el coche que le interesa. Para eso, hace ya varios años, se creó el sistema de certificación de vehículos usados Certiauto.
Gestionado a través de las delegaciones del Grupo Itevelesa, Certiauto verifica el estado real en el que se encuentra el automóvil de su interés. En principio, este sistema está pensado para dar mayor seguridad a las partes que intervienen en la compraventa. Por una lado, el vendedor consigue ofrecer más confianza a los posibles compradores, ya que una organización independiente y ajena al vendedor va a certificar el estado del vehículo. Desde el punto de vista opuesto, el comprador resulta beneficiado al recibir un informe técnico sobre el estado de la unidad que está adquiriendo.
Los servicios de Certiauto están orientados a todo tipo de clientes, pudiendo recurrir a los mismos tanto profesionales de la compraventa y concesionarios, como los propios usuarios privados. De hecho, los clientes particulares que más demandan estas certificaciones son los que han visto un coche en Internet que se encuentra fuera de su lugar de residencia, y no pueden desplazarse a verlo físicamente. En estos casos, Certiauto tiene unidades móviles que pueden desplazarse a cualquier punto de la geografía española para verificar el estado real del vehículo en venta. Una vez revisado, Certiauto le envía el informe técnico al cliente para que este pueda tomar la decisión.
Certiauto ha fijado unos estándares de calidad muy elevados que deben ser chequedos antes de emitir el informe. Estos estándares se comprueban en una lista de 120 items que nos indicarán el buen estado del automóvil inspeccionado. Estos puntos hacen una revisión en profundidad de determinados elementos del coche. Mediante un análisis electrónico automático se conecta con la centralita del vehículo para comprobar el correcto funcionamiento de dichos elementos. Después de la electrónica, se pasa a realizar una inspección visual que estudiará el grado de confort y el correcto mantenimiento del motor; para terminar probando el coche en carretera con el fin de certificar la no existencia de averías latentes. En el caso de que se cumplan los 120 puntos, el dictamen será favorable. De no ser así, se emitiría un informe de calidad en el que figurarían las anomalía detectadas.

FOTO: CERTIAUTO.