coche usado

LOS TIPOS DE COCHES EN FUNCIÓN DE SU USO (VIII): DESCAPOTABLES

Foto: www.bentleymotors.com

No tengo muy claro si los descapotables se pueden considerar un segmento a parte de los deportivos, o pertenecen al mismo grupo de coches. Tras varios días de reflexión, al final me he decidido por separarlos del resto de los deportivos, ya que el comprador de cabrios generalmente suele tener necesidades diferenciadas.

Si estuviésemos en primavera o en otoño, tengan por seguro que el vehículo que me compraría sería un roadster. Pero si tuviese que elegir en verano o en invierno, no me decantaría por uno. Sobretodo porque los cabriolets, cuando van descapotados, suelen ser algo incómodos si aprieta el calor y el sol quema. Además, durante el invierno es obvio que en lugares fríos no vamos a poder quitar la capota. Y no tiene lógica tener un descapotable si no vamos a ir viendo el cielo.

El otro día decíamos que los deportivos no pasan desapercibidos y que suelen suscitar multitud de miradas envidiosas o admirativas. Pues eso sucede mucho más cuando se conduce un descapotable. Con la particularidad de que, en este caso, se puede ver al tipo gordo y feo que lo conduce, algo que no ocurre con los cupés. Eso me lleva a la conclusión de que quien suele conducirloses alguien extravertido, que quiere mostrarse al exterior y que le gusta que le miren.

Foto: www.km77.com

Sin embargo, el aserto anterior no funciona para aquellos que adquieren un cabrio pero nunca retiran la capota. Sin ánimo de faltarle al respeto a nadie, creo que este tipo de clientes se han equivocado de modelo, ya que no están pensados para alguien apocado o timorato.

Por eso mismo, no me gusta esta nueva moda de ofrecer descapotables con techo duro, los llamados cupés cabrio. Los cabriolets deben ser reconocidos como tales, y no deben ser confundidos con un cupé. Para mí un roadster debe tener un techo de lona y debe diferirse estéticamente de la carrocería cupé de la que procede. El hecho de que monten este tipo de cubiertas hace que los mecanismos de pliegue sean menos complejos y realicen las operaciones de repliegue –siempre que sea de modo mecánico y no manual- en menos tiempo que un techo duro.

Pese a que seguiré hablando en próximos artículos de este moderno debate entre techos duros y blandos, hoy sólo voy a mencionar aquellos que más me gustan: los de techo de lona. Entre todos destacaría coches como el Audi A5 Cabrio, el Mazda MX-5 Soft Top, el BMW Serie 6 Cabrio o el Bentley Continental GTC.

Fin de la serie.

Los tipos de coches en función de su uso (I): utilitarios

Los tipos de coches en función de su uso (II): compactos

Los tipos de coches en función de su uso (III): berlinas

Los tipos de coches en función de su uso (IV): rancheras

Los tipos de coches en función de su uso (V): monovolúmenes

Los tipos de coches en función de su uso (VI): todoterrenos

Los tipos de coches en función de su uso (VII): deportivos

ESPECIALES: CLÁSICOS DE CINE PARA COLECCIONISTAS

Si guardásemos las cosas que dejamos de utilizar, en vez de tirarlas a la basura, estoy convencido de que, pasados unos años, volverían a llevarse. Eso es lo que le ocurrió a mi hermana cuando un día rebuscando por los cajones se encontró con una gafas de sol de mi padre, unas Ray-Ban Aviator de los años setenta que están de última moda. En cuestión de coches podría suceder algo parecido, si no fuese por el inconveniente del espacio. Y es que abultan demasiado para poder ir acumulando chatarras a la espera de que recuperen un cierto valor. Por eso, generalmente, las colecciones de vehículos antiguos o clásicos no suelen ser baratas y son patrimonio -las diseñadas con buen criterio- de millonarios caprichosos. 

Como no dispongo de capital suficiente para emprender una colección con mis propios medios, voy a mencionar aquí una serie de modelos que considero imprescindibles.  A ver si algún lector se estira y me regala alguno. Aunque tampoco quiero hacer una lista de los diez automóviles más caros del mundo, ni cosas así.

Como soy excesivamente audiovisual, mi intención es hablar de una serie de coches clásicos avalados por el séptimo arte. Es decir: vamos a ver cuánto nos gastaríamos si comprásemos una serie de vehículos que me emocionaron cuando los ví en el cine. Lógicamente, para poder empezar, debemos olvidarnos del dinero. Haremos como si gozásemos de un presupuesto ilimitado. Total, somos unos señores, así que por una vez el precio no va a importar y pagaremos lo que nos pidan sin regatear.

  • Rolls-Royce modelo Phantom I Ascot Tourer de 1929: conducido por Robert Redford en la película de 1974 “El Gran Gatsby”. Es el prototipo de coche decadente de los felices años veinte. Además, se convertirá en protagonista involuntario al ser el desencadenante del drama tras atropellar a una mujer. Su precio, 139.000 €

Rolls-Royce de "El Gran Gatsby". Foto: keikai.blogspot.com

 

Robert Redford junto al Rolls-Royce. Foto: http://ar.kalipedia.com

 

  • Triumph TR3A de 1958: conducido por Marcello Mastroianni en la película de 1960 “La Dolce Vita”. Pese a que en la película aparece conduciendo varios coches, el que más apariencia de vividor, y con el que más escenas aparece, es con este descapotable británico de los años 50. Este automóvil, pese a lo hermoso de su diseño, no tiene un precio desorbitado, y se puede encontrar ya restaurado por 40.000 €.

Escena de "La Dolce Vita". Foto: imcdb.org

 

Imágen actual de un Triumph como el de "La Dolce Vita". Foto: Wikipedia

 

  • Ford Mustang GT 390 de 1960: conducido por Steve McQueen en la película de 1968 “Bullitt”. Probablemente uno de los coches más míticos de la historia del cine, debido a su espectacular persecución de un Dodge Charger, que fija los cánones de lo que debe ser una persecución motorizada. Para el rodaje se utilizaron dos unidades similares, pero una de ellas quedó destruida. El otro vehículo se vendió y su actual dueño no lo ha usado nunca, con lo que se encuentra en estado de abandono. Expertos que han podido autentificarlo estiman que habría que gastarse más de 10.500 € en restaurarlo. Una vez puesto a punto, se cree que el Mustang GT 390 podría alcanzar los 105.000 €.

Steve McQueen junto al Mustang GT 390 en "Bullit". Foto: http://web1.taringa.net

 

El Mustang GT 390. Foto: http://web1.taringa.net

 

  • Aston Martin DB5 de 1964: conducido por Sean Connery en la película de 1964 “James Bond contra Goldfinger”. Este modelo es el más famoso de los muchísimos coches utilizados en las películas de James Bond. Tal vez sea por su impecable línea deportiva, que lo convierten en el paradigma de cupé británico, o por su apariencia intemporal y perdurable. Quizás sea el vehículo que más me gustan de esta selección. Una de las unidades originales utilizadas para el rodaje fue subastado en 2006 por 1.500.000 €.

Sean Connery con el Aston Martin DB5 al fondo. Foto: imcdb.org

 

El Aston Martin DB5 de James Bond. Foto: imcdb.org

 

  • Alfa Romeo Giulietta Spider (101.03) de 1961: conducido por Edward Fox en la película de 1973 “Chacal”. Uno de los descapotables que más me han gustado desde pequeñito.  Te entran ganas de comprártelo viendo la ruta que hace el protagonista desde el norte de Italia hasta París, disfrutando del hermoso paisaje y de una carreteras mucho más enrevesadas que las de hoy día. No es un vehículo que se cotice a unos precios muy altos, ya que se han vendido últimamente algunos en buen estado por unos 20.000 €.

Alfa Romeo Giulietta Spider en la película "Chacal". Foto: imcdb.org

 

Alfa Romeo Giulietta Spider con tapizados en cuero rojo. Foto: www.vicoautomoviles.com

 

En total nos habríamos gastado la nada despreciable cifra de 1.804.000 €. Pero hay que tener en cuenta que en esta colección de clásicos hay modelos muy asequibles para cualquier aficionado, y otros como el Aston Martin verdaderamente inalcanzable para el común de los mortales.

Si creen que algún modelo más debería estar incluido en esta colección, no dejen de mencionarlos en los comentarios.

ESPECIAL: LOS SEGUROS DEL AUTOMÓVIL

El seguro es un contrato por el cual una de las partes –el asegurador- se obliga, mediante una prima que le abona la otra parte –el asegurado-, a resarcir un daño o cumplir la prestación convenida si ocurre el evento previsto. Esto quiere decir que, mientras no haya ningún problema, todo va sobre ruedas porque no le cuesta dinero al asegurador. Sin embargo, los disgustos suelen acontecer cuando se produce el evento objeto del contrato, ya que supone un coste para el asegurador y éste tratará de hacerse el remolón para no cumplir con la prestación a la que está obligado.

Foto: http://motor.terra.es

Sin embargo, el escenario es aún más complicado de lo que parece. Hoy en día, las compañías que aseguran vehículos viven en una encarnizada lucha por captar nuevos clientes. Esto se debe a un exceso de competencia, con una irrupción muy agresiva de compañías low cost. Por otra parte, el nivel de riesgos se ha reducido considerablemente gracias a la renovación del parque automovilístico y a la disminución de la siniestralidad.

Por los factores descritos en el párrafo anterior, los precios han bajado muchísimo, haciendo que nos planteemos un cambio de aseguradora con mejores ofertas. A diario nos bombardean con nuevos descuentos y casi todo el mundo ha recibido tentadores cantos de sirena para saltar de una a otra compañía. En los seguros está pasando como con las telecomunicaciones, en que cada vez hay menor fidelidad al operador que nos presta servicio. Además, al igual que en la telefonía, el descontento con la actuación de las aseguradoras en caso de siniestro hace que exista mucha porosidad con clientes que cambian año tras año de una empresa a otra.

No obstante, pese a que el precio es muy importante, no debería ser el único elemento a tener en cuenta a la hora de tomar la decisión. Lo triste es que al final el cliente medio pide varios presupuestos a distintos corredores y ordena las compañías de la más cara a la más barata, olvidándose de los servicios que le ofrecen cada una de ellas. De hecho, en los seguros para coches, se puede dar en muchas ocasiones la casualidad de que la más cara es la que peores servicios da. Por eso es recomendable estudiar el precio, pero el primer análisis debería ser valorando los servicios.

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Foto: www.diariomotor.com

Aunque en próximos artículos profundizaremos más en el tema, yo tendría en cuenta sobretodo una serie de cosas que deben ser más importantes que el precio:

  • Cuando haya un siniestro, que la tramitación sea cómoda y no nos suponga un calvario. Hay compañías que consideran que el cliente que da un parte, es un enemigo que viene a sacarles el dinero. Este tipo de empresas deberían quedar descartadas a la primera.
  • Que nos aseguren el automóvil que realmente tenemos. Hay muchos corredores y agentes que usan un truco para reducir el precio de las primas consistente en no incluir todos los opcionales que incluye el vehículo, o en asegurar uno de inferior valor. Si no hay siniestros, no hay problema. Pero como haya uno, la compañía pagará una indemnización utilizando el valor asegurado, por debajo del valor real del automóvil.
  • Debemos estudiar las coberturas de cada compañía e intentar valorar económicamente los servicios que ofrecen. Entonces veremos realmente cuál es más barata. Si nos ofrecen más servicios, aunque el precio sea mayor, nos va a compensar más que una más barata, pero con menos servicios.
  • Hay que investigar acerca de con qué talleres concertados trabajan las aseguradoras. En ocasiones, afinan tanto sus tarifas a los colaboradores que sólo los peores profesionales, usando recambios no originales, quieren trabajar bajo esas condiciones. Es importante saber la cualificación profesional de los responsables de reparar el vehículo. Por el contrario, hay otras compañías que permiten elegir libremente el taller reparador. Esto siempre nos dará garantías de un mejor acabado.
  • Igual que dedicamos tiempo y energías para encontrar el mejor coche en relación a nuestro presupuesto, también debería ser así por lo que respecta al seguro. Pero lo habitual es que sea al contrario. Casi siempre, tras pasar semanas e, incluso, meses a la caza y captura de uno bueno, bonito y barato; una vez que lo encontramos, solemos dedicar no más de media hora en decidir con qué compañía asegurarlo. Aunque todo el mundo contrata el seguro con la intención de no tener que usarlo, al final la realidad nos dice que tarde o temprano nos hará falta. Por eso es importante que reflexionemos con detenimiento y que tomemos una decisión mucho más importante de lo que la gente cree.
  • Un buen recurso es preguntar a amigos y familiares sobre sus experiencias con las distintas compañías. No hay que indagar sobre el precio que están pagando. Lo que hay que preguntarles es sobre la satisfacción con los servicios que les prestan, si han tenido problemas al tramitar siniestros, si se los resolvieron con eficacia, con prontitud, sin demoras indebidas.

Foto: www.diariomotor.com

Todos estos consejos nos pueden ayudar a tomar la decisión. Sobretodo porque, si hacemos las cosas bien, analizamos la letra pequeña, y estudiamos concienzudamente lo que ofrece cada compañía, sabremos qué podemos esperar de la aseguradora cuando nos haga falta recurrir a ella. Siendo conscientes de nuestros derechos, podemos defender mejor nuestros intereses.

LOS TIPOS DE COCHES EN FUNCIÓN DE SU USO (VII): DEPORTIVOS

Bugatti Veyron Foto: cochesqueflipas.wordpress.com

Si hubiese que ceñirse estrictamente a la utilidad que prestan los coches a sus dueños, los deportivos no deberían existir nada más que para la competición. Pero el ser humano muchas veces hace tonterías simplemente guiado por sus sentimientos. Es por eso que los deportivos se comercializan y tienen un mercado hecho a base de sueños, gasolina y ostentación.

Quien compra un deportivo es alguien que no quiere pasar desapercibido. De hecho, son los vehículos que más miradas atraen siempre. También es cierto que no suelen ser automóviles discretos ya que son deliciosamente  ruidosos.

Aunque en este segmento hay una cantidad ingente de variantes, para mí el coche deportivo por excelencia se ha diseñado para conducir a gran velocidad, con un motor muy potente y poderosas aceleraciones. Lo normal es que no sea de grandes dimensiones y su altura libre al suelo es muy escasa. Además, las suspensiones deben ser muy rígidas y duras, lo que nos permitirá una conducción más agresiva manteniendo la estabilidad del vehículo.

Aston Martin Rapide Foto: www.cochesneon.es

Hay distintas variantes en función del tamaño. Tendríamos los cupés, que son carrocerías de dos o tres volúmenes, pero siempre con dos puertas. Tradicionalmente han sido coches de dos plazas o de cuatro plazas. Realmente las traseras suelen ser pequeñas e incómodas para un viaje largo. Ejemplos de este tipo serían el BMW Z4, el Audi TT, o el Porsche Cayman. Si nos vamos a superdeportivos más potentes nos podemos encontrar con el Ferrari 360 Módena, el Bugatti Veyron o el Lamborgini Gallardo.

De mayor tamaño que los cupés son los gran turismo. Modelos como el Mercedes CL o el Aston Martin Rapide son vehículos con mayor distancia entre ejes y generalmente de cuatro plazas. Lo que diferencia a los GT de los cupés es que están pensados tanto para una conducción deportiva como para viajes largos más relajados y a menor velocidad.

Lamborghini Gallardo Foto: www.miswallpapers.net

Lo habitual es que  sean adquiridos por personas de gran poder adquisitivo, que pueden permitirse tener varios coches. Sobretodo si se decantan por cupés de escasa longitud, van a disponer de poco espacio y de poco maletero, con lo que necesitarán tener otro automóvil que cubra esas necesidades esporádicas.

Con una edad media a partir de 30 años, generalmente tienen pareja aunque no hijos. Otro perfil muy típico es el de alguien de mediana edad, con un buen puesto de trabajo o jubilado de altos ingresos,  con hijos adultos y emancipados, que decide darse un capricho al verse que se está haciendo mayor. Y no hay mejor forma de sentirse rejuvenecer que comprando un deportivo.

Como es obvio, el que compra un vehículo de estos no busca espacio, ni motores que consuman poco combustible, ni tiene pensado circular a 120 km/h con la mujer y los críos, cargado de trastos. Son coches muy orientados al sexo masculino, aunque cada vez son más las mujeres que se atreven con estas prodigiosas máquinas hechas de sueños y caballos.

Continuará…

Los tipos de coches en función de su uso (I): utilitarios

Los tipos de coches en función de su uso (II): compactos

Los tipos de coches en función de su uso (III): berlinas

Los tipos de coches en función de su uso (IV): rancheras

Los tipos de coches en función de su uso (V): monovolúmenes

Los tipos de coches en función de su uso (VI): todoterrenos

Los tipos de coches en función de su uso (VIII): descapotables

LOS TIPOS DE COCHES EN FUNCIÓN DE SU USO (VI): TODOTERRENO

Foto: www.autosmoviles.com

Son los modelos de mayor crecimiento de ventas, y los que están dando un pequeño respiro a los fabricantes. Si en el resto de segmentos las ventas cada vez son menores, los todoterrenos mantienen el tipo vendiendo más unidades que en años anteriores.

En muchas ocasiones me he preguntado el motivo por el que se ha producido este éxito y creo que es porque se junta una estética atractiva con buen espacio y buen maletero. Si lo analizamos por modelos, veremos que los que están funcionando verdaderamente bien son los SUV, también llamados todocamino, todoterreno ligero o crossover. Es decir: vehículos con apariencia “aventurera” y “exploradora”, pensados para el uso normal en carretera. Realmente no son todoterrenos puros. En la mayoría de las ocasiones se trata de turismos altos y muchas veces ni siquiera tienen tracción to

Foto: www.mercedes-benz.es

tal, con lo que las posibilidades de conducción off-road son muy limitadas.

Estos automóviles altos con pinta de 4×4 gustan a la gente precisamente porque disponen del mismo espacio y comodidad de un monovolumen, pero con una estética más refinada y evocadora. Creo que el que compra un SUV tiene prácticamente las mismas necesidades que los clientes de monovolúmenes, pero no se consideran a sí mismos tan prácticos como para renunciar al diseño y a la estética. Son aquellos clientes con familia numerosa, que viajan muy cargados de trastos, pero que quieren presumir de cochellamativo. Incluso, en determinados casos, quieren despertar la envidia de su entorno.

El gran tirón de este segmento se ha producido cuando marcas premium como Mercedes o BMW lanzaron sus ML y X5, que han sido verdaderos revulsivos de un segmento creado originalmente para abastecer al ejército en sus necesidades de movilidad por cualquier tipo de terreno. Sin embargo, el camino venía de más atrás. En concreto, de Inglaterra. Fabricantes como Land Rover comprendieron con regocijo que sus clientes –normalmente de alto estatus- reclamaban mayores comodidades porque estaban empezando a utilizar sus todoterrenos en todo tipo de desplazamientos, fuera del campo para el que se habían creado. La moda pronto se reprodujo en Estados Unidos y en el resto de Europa, llegando a decirse que era más fácil ver Range Rover o Discovery aparcados a la puerta de una discoteca de moda que a la entrada de una finca.

Foto: www.porsche.com

Los todoterrenos se habían convertido en objetos codiciados por todos aquellos a los que el éxito sonreía: futbolistas, estrellas de cine, o playboys. Así que las marcas alemanas se percataron del nicho de mercado y lanzaron novedosos modelos cada vez más llamativos, con más equipamientos y más elementos de confort. Y como vieron que la gente no se metía por el campo, los fueron haciendo menos off-road, menos todoterreno. Vehículos como el Audi Q7, el Porsche Cayenne, o el Volkswagen Touareg son los ejemplos más típicos.

Como esos modelos no eran aptos para todos los bolsillos, las marcas generalistas se dieron cuenta de que también podían sacarle partido al filón creando coches algo más pequeños, más baratos, menos exclusivos, pero muy aparentes. Así nacieron fenómenos como el Qashqai, que sigue manteniendo las ventas de Nissan en niveles muy aceptables.

Continuará…

Los distintos tipos de coches en función de su uso (I): utilitarios

Los distintos tipos de coches en función de su uso (II): compactos

Los distintos tipos de coches en función de su uso (III): berlinas

Los distintos tipos de coches en función de su uso (IV): rancheras

Los distintos tipos de coches en función de su uso (V): monovolúmenes

Los distintos tipos de coches en función de su uso (VII): deportivos

Los distintos tipos de coches en función de su uso (VIII): descapotable

LOS TIPOS DE COCHES EN FUNCIÓN DE SU USO (V): MONOVOLÚMENES

Foto: http://es.autoblog.com

Si les soy sincero, de todos los modelos existentes en el mercado, son los que menos me gustan. Más que nada porque creo que no tienen el espacio que se les presume y por su estética cercana a la furgoneta. Porque no podemos obviar que los monovolúmenes son feos, siendo muy similares a furgonetas acristaladas y con asientos.

Los partidarios de estos vehículos son aquellos que presumen de ser prácticos por encima de todo. Por ello están dispuestos, incluso, a renunciar a la belleza de un coche convencional. Ese es el planteamiento inicial. No obstante, estos clientes tan pragmáticos pueden ver nubladas sus percepciones si se obsesionan en exceso con valores como el confort o el espacio, terminando por ver bonitos coches que a todas luces no lo son.

Estos modelos destacan, sobretodo, por tener los asientos más elevados que en una berlina. La carrocería también abulta más y forma un solo cuerpo o volumen en el que se integran el compartimento del motor, el habitáculo y el maletero. Otro elemento definitorio de esta clase de vehículos es que el plano del capó y el de la luna delantera son prácticamente paralelos. Además, el motor se monta también más alto e inclinado para liberar más espacio.

En Estados Unidos son correctamente denominados como furgonetas, pero en España parece que esa denominación es peyorativa y se usa el eufemismo “monovolumen”. Su uso está orientado a familias numerosas que necesitan mucho espacio y modularidad. Está quizás sea la característica más positiva de los mismos, que suelen permitir distinas configuraciones de asientos según las necesidades de cada momento.

Otro elemento destacado es su altura, de 1,60 a 1,80 metros, muy por encima de los turismos normales. Esto genera en los clientes una sensación irreal de mayor seguridad. El ir conduciendo más alto, permite una mayor visibilidad –la perspectiva caballera– con lo que se controla mejor el tráfico. Y la gente lo percibe equivocadamente como un elemento de mayor seguridad. Sin embargo, el centro de gravedad en una situación más elevada hace que el vehículo sea más inestable, con una tendencia muy desagradable al balanceo y al cabeceo, por no hablar del posible riesgo de vuelco.

Foto: http://carof2011.blogspot.com

El segundo efecto producido por la mayor altura es la creencia de que los monovolúmenes son más espaciosos. Sí que es cierto que el coche tiene mayor amplitud hacia arriba. Tener el techo más alejado de la cabeza nos puede dar comodidad,  eliminando la sensación de agobio, pero no nos va a dar mucho más espacio para pasajeros o equipajes. A modo de broma, si alguien quiere un automóvil con espacio interior verdaderamente amplio, les diría que preguntasen al Vaticano por el precio de un “papamóvil”. Eso sí que son dimensiones interiores. Mucho mejores que las de un monovolumen.

De cualquier forma, para los que no puedan permitirse el lujo de adquirir un “papamóvil”, existen modelos a precios más razonables como el Nissan Cube, el Volkswagen Touran, el Renault Espace o el SsangYong Rodius.

Continuará…

Los tipos de coches en función de su uso (I): utilitarios

Los tipos de coches en función de su uso (II): compactos

Los tipos de coches en función de su uso (III): berlinas

Los tipos de coches en función de su uso (IV): rancheras

Los tipos de coches en función de su uso (VI): todoterrenos

Los tipos de coches en función de su uso (VII): deportivos

Los tipos de coches en función de su uso (VIII): descapotables

 

 

LOS TIPOS DE COCHES EN FUNCIÓN DE SU USO (IV): RANCHERAS

Foto: www.km77.com

Son vehículos derivados de las berlinas, con mayor capacidad de carga y con un amplio portón que facilita la introducción de bultos en el maletero. Antiguamente se decía que las rancheras parecían coches de funeraria, pero los diseños han mejorado mucho y casi todas las marcas tienen un modelo que compite dignamente con las berlinas.

A pesar de que los fabricantes no las consideran como un segmento independiente, es obvio que los compradores de automóviles familiares son un tipo de cliente con necesidades distintas y diferenciadas. Quien se decide por esta clase de vehículos busca, sobretodo, un buen maletero.

Al estar diseñados partiendo de la misma carrocería, los compradores podrían ser muy parecidos a los que adquieren las berlinas. Al fin y al cabo en ambos modelos se parte del mismo automóvil y los interiores suelen ser prácticamente iguales. No obstante, hay una diferencia decisiva para los que gustan de las rancheras porque su necesidad de maleteros amplios y cómodos de cargar ha sido escuchada por los fabricantes y desde hace años se diseñan modelos con la parte trasera sobredimensionada mediante una elevación en la altura del techo.

Foto: www.bmw.es

La comodidad de carga se obtiene gracias al portón trasero, aumentando una boca de carga que en las berlinas puede ser más estrecha e incómoda. Su particular estética -muy mejorada en los últimos años- hace que no todo el mundo se oriente hacia estos modelos. De hecho, lo normal es que no haya término medio y sean amados u odiados a partes iguales.

Los que se inclinan por los vehículos familiares suelen ser familias con niños pequeños que necesitan espacio y comodidad para meter y sacar con frecuencia cochecitos, maletas, juguetes o cualquier bulto que siempre acompaña a los pequeños. Este tipo de compradores son muy conscientes de que adquieren un coche que representa unos valores con los cuales se identifican: familia joven, dinámica, que gusta de realizar actividades en común con todos los miembros de la familia, preocupados por la seguridad y el confort de sus hijos.

Si tengo que elegir una ranchera, siempre me decantaría por la sofisticación de una carrocería familiar de una marca premium. Modelos como el Volvo V60, Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring, el Mercedes Clase C Estate,… Los objetos de deseo más codiciados por los jóvenes matrimonios europeos. Si analizásemos estadísticas, observaríamos que, frente a los clientes españoles que adquieren mayoritariamente berlinas, en Europa nos encontramos con que casi la mitad de los modelos vendidos corresponden a versiones ranchera.

Continuará…

Los tipos de coches en función de su uso (I): utilitarios

Los tipos de coches en función de su uso (II): compactos

Los tipos de coches en función de su uso (III): berlinas

Los tipos de coches en función de su uso (V): monovolúmenes

Los tipos de coches en función de su uso (VI): todoterrenos

Los tipos de coches en función de su uso (VII): deportivos

Los tipos de coches en función de su uso (VIII): descapotables

LOS TIPOS DE COCHES EN FUNCIÓN DE SU USO (III): BERLINAS

Foto: blog.elmejorcoche.com

El último día nos quedamos viendo las características y el uso al que se destinan los coches compactos. Hoy vamos a analizar la funcionalidad que proporcionan las berlinas a sus propietarios.

La berlina quizás sea el automóvil por excelencia, el sueño de todo padre de familia, el tipo de vehículo que otorga estatus y representación. Es el primero de los modelos analizados en esta clasificación que está compuesto de tres volúmenes y por ello goza de más maletero que los modelos anteriores. La longitud total y la batalla más larga tienen como resultado que sea más espacioso y que posea mayor empaque y prestancia. La pega es que, en ciudad, son menos maniobrables que los de menor tamaño, pero no suele ser un problema porque lo habitual es que lo compren personas que hacen muchos kilómetros en carretera.

Además de la longitud, lo que más atrae a los clientes de este tipo de coches es el tamaño del maletero y el amplio interior. Generalmente adquieren estos modelos los padres de familia. Los estudios de marketing añaden que lo normal es que tengan una edad media a partir de los 40 años y dos hijos. Es un automóvil eminentemente masculino y pensado para hacer viajes largos, con maletas o bultos. El comprador de berlinas busca espacio y no tiene problemas con el aparcamiento.

Aunque a priori no les pegue mucho, cada vez nos estamos encontrando más con jóvenes que prefieren berlinas en lugar de utilitarios o compactos, que aparentemente están destinados a un público de menor edad. ¿A qué se debe esto? Desde un punto de vista racional, alguien que se desplace habitualmente con compañía prefiere conducir una porque la comodidad de los pasajeroses mayor. Y ese puede ser uno de los motivos por los que los chavales se decantan por estos modelos, sobretodo cuando viajan con amigos.

Foto: www.mercedes-benz.es

Otra de las explicaciones, menos fundamentada, podría ser la de la seguridad. Una parte de la población, poco informada de las últimas innovaciones en estos aspectos, opina que el coche cuanto más grande más seguro. Pero me gustaría indicar que los automóviles modernos son todos muy seguros, independientemente de su tamaño. Sin embargo, no voy a entrar a valorar aquí las percepciones de los compradores. Si alguien se siente más seguro conduciendo un vehículo grande, que se lo compre sin pensar más.

Prácticamente todas las marcas disponen, al menos, de una berlina. Modelos como el BMW Serie 3, el Mercedes Clase C, el Volkswagen Passat, el Seat Exeo, el Renault Latitude, el Audi A4 o el Opel Insignia pertenecerían a este grupo de las berlinas.

Continuará…

Los tipos de coches en función de su uso (I): utilitarios

Los tipos de coches en función de su uso (II): compactos

Los tipos de coches en función de su uso (IV): rancheras

Los tipos de coches en función de su uso (V): monovolúmenes

Los tipos de coches en función de su uso (VI): todoterrenos

Los tipos de coches en función de su uso (VII): deportivos

Los tipos de coches en función de su uso (VIII): descapotables

LOS TIPOS DE COCHES EN FUNCIÓN DE SU USO (II): COMPACTOS

Foto: blog.cochesalaventa.com

Los vehículos compactos son algo más grandes que los utilitarios que vimos hace dos días, pero sin pasar –en casi todos los modelos- de los 4,30 metros de longitud. Quizás su tamaño sea el secreto de su éxito, al ser más grandes que un utilitario, y tan versátiles como una berlina.

Probablemente sea uno de los segmentos con más crecimiento. Desde que el Volkswagen Golf salió hace más de 30 años creando un hito en la industria de la automoción, casi todas las marcas han lanzado, con mayor o menor fortuna, un modelo de similares características, intentando seguir la estela de la marca alemana.

¿Pero a qué se debe esta fascinación por los compactos? Mucha gente compra uno, incluso como coche principal, porque es un automóvil espacioso y amplio, que permite viajar con varios pasajeros, y con un maletero bastante digno.

El uso al que se suelen destinar estos modelos es muy heterogéneo. Desde jóvenes que buscan para el día a día vehículos potentes y deportivos pero con espacio, hasta mujeres solteras que quieren un coche amplio pero no excesivamente grande, que sea seguro y robusto.

 Los compradores de este tipo de automóviles tienen en común las necesidades de espacio interior sin que la carrocería esté sobredimensionada en exceso. Serían clientes que lo usan con su pareja e hijos, generalmente pequeños, en viajes de fin de semana. Como en este caso sí que suele ser el cocheprincipal, también lo utilizan a diario para desplazamientos de trabajo. Sí que es cierto que cuando la familia aumenta se les queda algo más incómodo, sobretodo por el tamaño del maletero.

Foto: www.quemotor.com

Los fabricantes han observado que los compactos funcionan de un modo similar a un comodín de marketing y están lanzando muchas variantes con la idea de crear subsegmentos más orientados a determinados clientes. Para los jóvenes que les gustan los deportivos, les proponen acabados más sport, motores más potentes, llantas de perfil bajo y suspensiones rebajadas. En cambio, para los que buscan un coche normal, que responda pero que no sea un bólido, y valoran la comodidad por encima de todo, las marcas ofrecen siempre versiones más sencillas, con motores más comedidos y precios más accesibles. Si lo que necesitan es algo más de espacio sin que el coche crezca en exceso, ofrecen al mercado las versiones mixtas con apariencia de monovolumen, con techos altos y puestos de conducción elevados, pero con las mismas cotas exteriores que los modelos normales.

 Característicos de este segmento serían el ya mencionado Volkswagen Golf, así como el Audi A3, el Peugeot 308, el Honda Civic o el Ford Focus, entre otros muchos.

Continuará...

Los tipos de coches en función de su uso (I): utilitarios

Los tipos de coches en función de su uso (III): berlinas

Los tipos de coches en función de su uso (IV): rancheras

Los tipos de coches en función de su uso (V): monovolúmenes

Los tipos de coches en función de su uso (VI): todoterrenos

Los tipos de coches en función de su uso (VII): deportivos

Los tipos de coches en función de su uso (VIII): descapotables

LOS TIPOS DE COCHES EN FUNCIÓN DE SU USO (I): UTILITARIOS

Foto: coches21.com

Hace un par de días, cuando escribía sobre las preguntas que había que formularse para saber hacia qué clase de coche debíamos orientarnos, pasé de refilón por una que simplemente enuncié: “¿qué uso le vamos a dar al vehículo?” En el mismo artículo explicaba que más adelante me dedicaría en profundidad a ella. Como creo que el tema tiene mucha enjundia, voy a emplear varios posts para explicar los tipos de automóviles y el uso al que suelen ir destinados.

Si no sabemos el uso al que irá destinado el coche, no tiene sentido que nos compremos nada, ya que la realidad acabará obligándonos a cambiar en poco tiempo de vehículo. No pueden ustedes ni imaginarse el problema al que tiene que hacer frente un cliente cuando se percata de que se ha equivocado y debe cambiarlo con poco tiempo de uso. Sobretodo si el automóvil que compró es muy especial o particular.

En las siguientes entradas iremos desgranando los distintos tipos en función de su uso. La clasificación va a ser sencilla y clásica, por no decir antigua. Lo digo porque se está imponiendo entre los fabricantes la moda de fusionar segmentos, incluso antagónicos. Al fin y al cabo, si se mezcla un monovolumen y un deportivo, lo que buscará el comprador es lo mismo que buscaría en ambos modelos por separado.

Vamos a comenzar por los más pequeños: los utilitarios. Suelen ser vehículos pequeños pensados para la ciudad, con motores de poca potencia y orientados al bajo consumo. Lo que prima en este tipo de vehículos es la reducción en el tamaño. Un cocheque circule una gran parte del tiempo por recorridos urbanos necesitará ser pequeño y ágil para moverse bien entre el tráfico y poder aparcar, incluso en los huecos más pequeños.

Foto: km77.com

Como la tecnología ha evolucionado mucho, ahora se están diseñando utilitarios que dan muy buenos rendimientos en carretera. Sin embargo para un comprador de este tipo de modelos, que vaya bien en carretera puede ser un buen complemento, pero no es un elemento imprescindible. Sobretodo porque en muchos casos, suelen tener otro automóvil más grande con el que viajan por carretera. Modelos como el Opel Corsa, el Seat Ibiza, el Renault Clio o el Volkswagen Polo son los que han abierto un hueco en este mercado. Si tenemos pensado hacer pocos kilómetros con el coche, casi todos ellos en recorridos urbanos; o para desplazamientos cortos, callejeando por vías muy congestionadas; haciendo recados sin cubrir grandes distancias; y no solemos llevar el vehículo muy cargado de personas o bultos, deberíamos decantarnos por un utilitario.

Continuará…

Los tipos de coches en función de su uso (II): compactos

Los tipos de coches en función de su uso (III): berlinas

Los tipos de coches en función de su uso (IV): rancheras

Los tipos de coches en función de su uso (V): monovolúmenes

Los tipos de coches en función de su uso (VI): todoterrenos

Los tipos de coches en función de su uso (VII): deportivos

Los tipos de coches en función de su uso (VIII): descapotables