coche usado

TASACIÓN DE COCHE USADO (II)

como-tasar-un-coche

Foto: www.utilidad.com

Ayer nos quedamos en la revisión completa del vehículo por parte del tasador. Una vez hecho esto, lo normal es que compruebe en las bases de datos de Eurotax o de Ganvam los valores de referencia para ese modelo. Para un tasador estas guías de precios son muy útiles ya que indican los precios orientativos en que se están vendiendo coches similares al que se está tasando. Incluso los propios peritos de las compañías de seguros utilizan también estos programas para valorar los siniestros.

Para los que no conozcan cómo funciona el software de Eurotax, habría que decir que se deben introducir una serie de datos del automóvil para poder obtener su valoración. Además de la marca, modelo y fecha de matriculación, es necesario informar al sistema de los kilómetros que tiene y el acabado exacto del modelo a tasar, en caso de que existan distintas gamas. Es difícil equivocarse porque la base de datos es muy completa y en ella figuran absolutamente todos los modelos, ordenados por años. No obstante, hay que tener cuidado con los vehículos procedentes del extranjero y rematriculados en España, ya que sólo están incluidos los modelos comercializados aquí, y puede ser que las fechas de lanzamiento o de fin de producción no coincidan.

Por otra parte, el programa permite incluir apreciaciones y depreciaciones dependiendo de una serie de parámetros: estado general del coche, número de propietarios, correcciones del mercado local,… Además, si se quiere emitir un informe para dárselo al cliente, muchos tasadores también incluyen lo que hay que gastarse en el reacondicionamiento, para que ya aparezca descontado del precio final.

El resultado se ofrece en dos vertientes. Por un lado está el valor de compra, que es la referencia que usan los profesionales para adquirir los usados; y por otro nos encontramos con el valor de venta entre particulares, que es el precio al que el concesionario vendería el coche que se está tasando. Como es razonable, el precio de venta es el que podría obtener el cliente si quisiese molestarse en hacer las gestiones por su cuenta. La horquilla existente entre uno y otro puede ser de hasta un 30%.

De cualquier forma, el valor de Eurotax no siempre es operativo ya que no tiene en cuenta las particularidades locales de cada mercado, haciendo que determinados modelos o marcas se valoren por debajo o por encima del precio real de mercado. Por eso decía que los tasadores utilizan como referencia las tablas de Eurotax. Al contrario de lo que mucha gente cree, no son la única vía para tasar un coche. El precio al que se han vendido vehículos similares también puede ser una buena ayuda para valorar un modelo de ocasión.

En tiempos de crisis, cuando las ventas caen, los automóviles nuevos se abaratan mucho. Por eso se pueden encontrar buenas oportunidades. No obstante tenemos que tener en cuenta que nuestro usado también se va a depreciar más de lo que podríamos esperar.

A pesar de todo, yo siempre digo que un concesionario está para vender coches. Y si quiere cerrar la operación, tiene que tener sensibilidad con el cliente y no ser excesivamente duro en la valoración. Más de un comprador se ha desanimado y ha optado por no realizar la transacción al tasar su usado por debajo de lo que él consideraba aceptable. Los concesionarios que llevan su negocio con profesionalidad intentarán dar de entrada el vehículo de ocasión a un precio que les permita ganar dinero con su venta, pero que no sea tan bajo como para retraer al comprador. Un cliente avispado debe apoyarse en eso, y en la posible diferencia con otros concesionarios, para poder entablar una negociación.

Pd.: Como yo llevo unos cuantos años tasando vehículos y dispongo del programa Eurotax, estaría encantado de poder ayudar a mis lectores dándoles una referencia del valor de su coche usado. Para ello, necesito saber marca y modelo exacto, fecha exacta de matriculación, motorización, estado del vehículo y kilómetros del mismo. Si me hacen llegar esos datos a través de los comentarios al final de este artículo, yo les contestaré del mismo modo.

TASACIÓN DE COCHE USADO (I)

Foto: tasarcoches.com

Muchos de los que están interesados en adquirir un vehículo no podrían hacerlo si el concesionario o el compraventa con el que van a concretar la operación no les recomprase a la vez su coche usado. Y esto es así, sobretodo, porque la gente se ha vuelto cómoda y no tiene ganas de poner anuncios en periódicos y páginas de Internet, llenar su ciudad de carteles y quedar con posibles compradores,… Por eso los propios profesionales, con la intención de facilitar las ventas y de abrir más vías de negocio, se decidieron desde hace bastante tiempo a comprar los vehículos usados para luego revenderlos a cambio de un beneficio.

Antiguamente eran los propios vendedores los que valoraban personalmente el coche, generalmente de un modo muy poco profesional. Muchos recordarán al típico comercial que, sin moverse de su mesa, le preguntaba al cliente por el modelo que quería dejar, los kilómetros y el año de matriculación. Tras mirar en el libro, ofrecía una valoración que no se ajustaba a unas reglas fijas, ni tenía la más mínima coherencia ni seriedad comercial. Sobretodo porque había algunos tipos que subían la valoración dependiendo de lo que les estuviesen apretando los compradores, y sin apenas negociar el precio del vehículo nuevo, que es donde pretendían pegar el sartenazo.

Igual que un automóvil nuevo tiene un precio determinado, los usados también se valoran en función de unas características objetivas que dan como resultado una cantidad fija e invariable. En mi opinión el valor de un vehículo de ocasión debe ser igual, o muy similar, en todos los establecimientos que se visiten.

Actualmente las redes comerciales han aumentado mucho su profesionalidad, a la par que la competencia crecía exponencialmente. Es por eso que las marcas se han visto obligadas a incrementar el nivel de formación y de capacitación de sus vendedores.

Se puede decir, salvo excepciones, que hoy en día los coches se valoran realizando una peritación técnica más seria y profesional. Generalmente suele haber un responsable de vehículos usados que es quien debe tasar los coches que se dejan como parte del pago. Lo lógico es que revise el estado general de la carrocería, anotando los defectos de chapa. Además, comprobará los neumáticos y hará constar si es necesario el cambio por excesivo uso o desgaste. Tras la revisión exterior, comprobará el interior y mirará si funciona el climatizador y los elevalunas eléctricos. Todos los desperfectos susceptibles de depreciar el vehículo suelen ser anotados en una hoja de tasación.

No se extrañe si salen a carretera para probar el coche. De ese modo se observan los posibles fallos que pudiesen existir en el motor, en la suspensión, en la caja de cambios o en el embrague. Como es comprensible, cualquiera de esos defectos supondrían una merma en el valor de tasación, pues son fallos que tendrán que repararse antes de poner el automóvil a la venta.

(Continúa…)

DIÉSEL O GASOLINA

Foto: http://fboiso.blogspot.com/

La eterna duda de todos los compradores de coches es si elegir una motorización en diésel o una en gasolina. Si nos fijamos en lo que hace la gente, mayoritariamente se están decantando por los automóviles de gasoil. En los últimos datos de matriculaciones que comentamos a principios del mes de julio quedaba muy claramente reflejado: el 70% de las matriculaciones de vehículos nuevos es de motores diésel. Además, es de destacar que la tendencia es mucho más acusada en los coches de ocasión, donde los compradores se decantan mayoritariamente por el diésel.

Hay que tener en cuenta que la forma de valorar los costes de una u otra opción pueden cambiar en función de la legislación, como así ha sucedido con la última reforma fiscal en la que se fijaba el cálculo del Impuesto de Matriculación tomando la referencia de  las emisiones de CO2. Como es de entender, los coches diésel, por su menor consumo, emiten menos CO2 a la atmósfera y eso se prima fiscalmente otorgando a muchos de ellos -los motores más pequeños- la exención del impuesto. Si lo comparamos con el gasolina equiparable nos encontramos con que, salvo excepciones, suelen estar obligados a liquidar el Impuesto de Matriculación, haciéndolos menos atractivos al comprador.

Antes de esa reforma impositiva el panorama era distinto. Lo normal era que los coches diésel sólo compensasen si iban a realizar más de 20.000 kilómetros al año. En caso de recorrerse distancias inferiores lo más rentable era adquirir una motorización de gasolina dado que su precio era más bajo. La decisión de decantarse por un diésel se fundamentaba sobretodo por la autonomía, que es bastante mayor que en los motores de gasolina. Había bastantes cálculos que demostraban que, recorriendo distancia superiores a 20.000 kilómetros al año, aunque el vehículo fuese más caro, se terminaba por amortizar debido al ahorro de combustible.

Actualmente la situación ha cambiado totalmente. Lo primero que se observa es que ahora suelen ser más baratos los coches diésel que los gasolina, o están muy igualados en sus precios. Eso, en mi opinión, ya me haría decantarme por uno de gasóleo, que siempre nos permitirá recorrer más kilómetros con la misma cantidad de combustible. Sin olvidar que los motores diésel tienen un par motor más alto, con lo que la respuesta, a igualdad de potencia, es más elevada que en los gasolina. Por el contrario, sigue habiendo fanáticos de la gasolina que prefieren las sensaciones más deportivas de conducir un automóvil en un rango mucho mayor de revoluciones, pudiendo circular más cerca del corte de inyección, al contrario que con un diésel, que no aumenta su empuje al superar las 4.000 revoluciones por minuto.

Para tratar de facilitar este proceso de elección, el sitio web Motorgiga.com ha creado una aplicación que permite comparar entre una u otra opción. Para ello tiene cargados los precios de todos los modelos y los consumos homologados. Además, la herramienta nos permite modificar el precio de los combustibles dependiendo del lugar donde vayamos a repostar. Para cumplimentar el formulario debemos poner los kilómetros que hacemos el año, el porcentaje que se lleva a cabo en ciudad, y el tipo de conducción. Una vez cubiertos todos los campos, el programa nos da su recomendación y una serie de gráficas sobre coste por kilómetro, precios de ambos vehículos y sus consumos, así como la amortización de uno y de otro. En definitiva: una herramienta cuyo uso debe ser imprescindible antes de comprar cualquier coche.

Foto: Motorgiga.com

LAS PREGUNTAS CLAVES ANTES DE DECIDIR LA COMPRA DE UN COCHE

como-comprar-un-coche

Foto: www.autobild.es

Como ya hemos dicho en otros artículos, el análisis de necesidades es definitivo si realmente queremos adquirir un coche que se adecúe a nuestras necesidades. Por eso, debemos pensar qué tipo de vehículo queremos comprar antes de emprender una búsqueda. Además, es bueno que sepamos con claridad cuáles son nuestras necesidades reales porque cualquier vendedor profesional nos hará las mismas preguntas y debemos saber qué contestarle.

Vamos a formular, sin ánimo de ser exhaustivos, unas cuantas preguntas. No obstante, este tema es importante y pueden plantearse muchísimas más, por lo que en futuros artículos seguiremos ocupándonos de ellas.

  • ¿Con qué presupuesto contamos?: dependiendo de nuestra respuesta, sabremos a qué tipo de coches nos encaminamos. Si es una cantidad muy baja, lógicamente deberemos descartar los más caros. Que no nos extrañe si un vendedor nos hace esa pregunta, ya que suele ser la favorita de muchos. De ese modo, ahorran esfuerzos y no ofrecen modelos inalcanzables para el cliente. De cualquier forma, cada uno está en su derecho de contestar o no. Tal vez el comprador quiera ver todos los vehículos disponibles en un establecimiento comercial, independientemente de su precio.
  • ¿Cuántos kilómetros vamos a hacer el año?: esta pregunta es importante por varios motivos. El primero de ellos nos dirá si debemos comprar un automóvil con motor diesel o gasolina. En caso de que tengamos pensado andar más de 20.000 kilómetros al año, nos debemos decantar por un diesel, por sus menores consumos de combustible. Si pretendemos usarlo menos, tal vez podamos centrarnos en motores de gasolina. Además, si vamos a comprar una unidad de ocasión, y pretendemos andar mucho con él, no deberíamos fijarnos en los que tienen demasiados kilómetros si queremos que nos dure un tiempo mínimo. Aunque de ello dependerá en gran medida lo que hayamos respondido a la pregunta anterior. Si no tenemos mucho presupuesto, no nos va a quedar más remedio que comprarlos o con muchos años o con muchos kilómetros.
  • ¿De qué tamaño queremos el automóvil?: puede ser que busquemos uno pequeño porque no nos gustan los modelos grandes, o por problemas de aparacamiento. A lo mejor buscamos un vehículo muy grande porque solemos ir muy cargados y necesitamos espacio, porque nos da mayor seguridad, o por estatus.
  • ¿Cuántas personas suelen viajar en él?: Si vamos a viajar solos o con otra persona, podemos fijarnos en coches de dos o tres puertas. Incluso podemos tomar en consideración los de dos plazas, como algunos deportivos y descapotables. Si, por el contrario, la idea es viajar con cuatro o más personas habitualmente, lo lógico sería centrarse en modelos que tengan cuatro o cinco puertas. Además, también hay que fijarse en el número de plazas homologadas porque hay algunos vehículos que sólo tienen homologadas cuatro plazas.

PRUEBA DINÁMICA EN TODOTERRENO

El Land Rover Defender, protagonista de la prueba

Una buena forma de disfrutar del ocio en verano puede ser la de hacer una ruta por parajes de díficil acceso a bordo de un todoterreno. Con esa intención, el otro día nos encaminamos hacia los Picos de Europa a bordo de un Land Rover Defender de un amigo, con el que pensábamos comprobar un axioma que es cada vez más cierto: si un buen vehículo se cuida con esmero y se realiza el mantenimiento adecuado, tiene que funcionar correctamente durante mucho tiempo.

En concreto, el Land Rover que estuvimos probando es un 4X4 matriculado en el año 1993, pero que todavía puede dar mucho de sí. En concreto, el propietario del mismo lo sigue utilizando para moverse por su finca con gran comodidad. Aprovecho esta afirmación para traer a colación uno de los principios básicos que nunca me canso de repetir: analice sus necesidades. En el caso concreto del propietario del Land Rover, pese a que cuando lo compró fue su vehículo principal, al cumplir el octavo año de uso, lo sustituyó por un turismo. Pasó entonces el Defender a una situación de semirretiro, con la intención de usarlo sólo para moverse por su finca por pistas forestales, por caminos de tierra, en algunas ocasiones llenos de barro y para desplazarse de una zona a otra con algún cazador durante las monterías que organizan, siempre fuera de asfalto. Como es evidente, en función de este uso, no sería muy inteligente por su parte comprarse un Porsche Cayenne o un Audi Q7 para esas labores, ya que el Land Rover Defender es mucho menos delicado y puede ser sometido a condiciones más extremas, incluso salvándole de muchos apuros gracias al bloqueo de diferenciales y al uso de reductoras.

Llegada al Refugio de Áliva

La prueba se inició por una carretera nacional de dos sentidos en dirección a los Picos de Europa. En este caso, que iba de acompañante, he de reconocer que el tipo de suspensión que equipa, pensada para el off-road, balancea en exceso, llegando a ser un poco mareante en carreteras sinuosas como la del Puerto de San Glorio, con muchas curvas entrelazadas.

Otra vista del Land Rover Defender

El interior de este mítico todoterreno es espartano y sobrio, ya que su diseño se orienta sobretodo al uso profesional e, incluso, militar. De hecho, carece de plazas traseras para poder tener mayor espacio de carga, y goza de unos bancos corridos a los lados, que, pese a no haber visto la ficha técnica, no creo que estén homologados para su uso.

Una vez franqueado el Puerto de San Glorio, ya en el lado cántabro, tras visitar Potes y comer allí, nos encaminamos por las pistas ganaderas que inician el ascenso al Refugio de Áliva. El camino es hermosísimo, por caminos bastante bien acondicionados, de gravilla, sin apenas roderas. Para subir en verano es espectacular, pero en invierno se llena de neveros y se vuelve impracticable. En este terreno, ya más duro y escarpado, el Defender se comportó con total solvencia demostrando agarre al piso y potencia de sobra para encararse con las rampas más complicadas.

La suspensión, que como dije antes me resultó incómoda en carretera, se reveló con un tarado adecuado y ajustado para el uso en el campo, absorviendo con facilidad las irregularidades del terreno. Dado que el camino estaba seco, y la gravilla bastante compactada –salvo en zonas de menos tránsito ganadero, en donde la grava del camino se convertía en pedregales llenos de cantos rodados-, no hizo falta cambiar la configuración de serie del vehículo. De hecho, la prueba estaba planteada simplemente como excusa para pasar un día en el campo, y no teníamos planeado someter al coche a grandes excesos. Pero si se hubiese tratado de una prueba dinámica con la intención de comprar el automóvil, tendríamos que haber chequeado más en profundidad el vehículo en superficies con mayores probabilidades de deslizamientos, con más barro, o incluso vadear un arroyo para ver cómo se comporta el vehículo en esas condiciones.

Fotografía de una de las pistas por las que se transitó en la prueba.

NO SE FÍE DE LAS APARIENCIAS

En artículos anteriores he resaltado la conveniencia de estudiar una serie de puntos exteriores e interiores del coche que nos pueden dar indicios sobre el verdadero uso del vehículo y sobre la existencia de golpes estructurales. Es importante que hagamos esta revisión libres de prejuicios y que no nos fiemos de las apariencias. Pero antes de continuar, les recomiendo el visionado de este vídeo.

La primera vez que lo ví, sentí que lo que se desarrollaba ante mis ojos era una estafa. Al ver aparecer a la anciana como propietaria del coche, y a un hombre adulto que le hace guiños al chico joven, me hice la siguiente composición de lugar: el hombre de mediana edad quiere colocar al joven un automóvil con pufo y tiene a la ancianita de gancho para dar confianza al “palomo”. Y es que se ha creado un axioma en la cultura popular que utilizan muchos timadores que se basa en decir que el vehículo fue utilizado por un jubilado, que apenas hacía kilómetros y que era muy cuidadoso con el automóvil.

Creo que para comprar un coche usado hay que tener, sobretodo, sentido común. Cuando nos ofrezcan un vehículo, diciendo que pertenecía a un viejecito, debemos pensar en nuestras propias experiencias vitales. ¿A cuántos ancianos conocemos que se vean obligados a dejar de conducir por culpa de la edad? Porque prácticamente a todos los que yo conozco, se retiraron de la conducción con automóviles viejos, cencerros antiguos e incómodos, llenos de averías y achaques. Y los pocos casos que he visto en que el coche era una perita en dulce, acabó siendo adquirido por algún familiar o conocido del anciano. Porque es evidente que si sabemos de un chollo, nos aprovecharemos nosotros de él antes que ofrecérselo a un desconocido.

Tras ver el anuncio completo, puedo decir que, pese a no estar del todo acertado, tampoco me había equivocado por mucho. Es obvio que al joven lo estaban engañando. Pero la viejecita no sólo actuaba de gancho, si no que era la propia timadora que estaba colándoles un coche maltratado. Aunque gran parte de culpa la tienen tanto el hombre de mediana edad como el joven, que estaban presumiendo que una señora como aquella tenía que ser muy cuidadosa conduciendo. Al comprar un vehículo no podemos presuponer ni prejuzgar nada. No podemos dar por hecho que, al ser una tierna ancianita, va a dejar el automóvil entero. Porque aunque lo aparecido en el vídeo es una exageración, habitualmente las personas de cierta edad no suelen dejar coches enteros, sin apenas haberlos usado. Si hacen caso de mi consejo, y no se fían de las apariencias, no le podrán engañar con el típico argumento de compraventa estafador: “este coche era de un jubilado que prácticamente no usaba el vehículo.

Foto: www.aquiestuveayer.com

TIPOS DE GARANTÍAS DE VEHÍCULOS DE OCASIÓN

Foto: autopista.es

El otro día escribí sobre las garantías legales para vehículos nuevos. En esta ocasión, el artículo versará sobre las garantías de los coches usados. Y dentro de esta temática, tendríamos que distinguir entre dos tipos de operaciones de compraventa: las realizadas entre particulares y las llevadas a cabo entre un profesional y un particular. Es importante comprender bien esta distinción ya que se rigen por legislaciones distintas.

En caso de que un particular adquiera un vehículo de ocasión en un Concesionario o a un Compraventa profesional, la operación se ampara en la Ley de Garantías en la Venta de Bienes de Consumo. Dicha ley establece que la garantía comercial que deben ofrecer estos profesionales debe durar como mínimo un año desde la fecha de la venta. Durante dicho período de tiempo, el vendedor debe responder del buen estado y de las cualidades del automóvil vendido.

Esta regulación otorga al comprador, en caso de que aparezcan defectos durante el primer año desde que se llevó a cabo la transacción, la posibilidad de que se le repare el coche gratuitamente. De no arreglarse, el consumidor tendría derecho a que se le sustituya por otra unidad de similares características, o se le devuelva el dinero pagado. En caso de tener que reclamar, se hará a través de la Junta Arbitral de Consumo, que será quien dirima los posibles conflictos.

En cambio, el Código Civil será el que regule las compraventas realizadas entre particulares. Esta normativa, de carácter general, establece que el bien transferido debe estar libre de cargas o gravámenes –de existir, la Jefatura Provincial de Tráfico no permitiría el cambio de titularidad– y debe carecer de vicios ocultos. Esta norma, expuesta en el artículo 1484 del Código Civil, aclara que no se responderá por los defectos manifiestos o que estuvieren a la vista. Además, el artículo siguiente no exime de responsabilidad al vendedor por desconocimiento del vicio oculto. Este precepto tiene una relevancia tremenda de la que apenas nadie es consciente, ya que en caso de vicio oculto los problemas pueden ser terribles.

El ejemplo perfecto sería el de alguien que se entera de que un amigo ha puesto a la venta su coche usado y decide comprarlo. Ninguna de las dos partes sabe que el vehículo tiene una avería muy grave que aún no ha aflorado. Si cinco meses después de la transacción, el coche se estropea, hay que tener muy claro que el antiguo propietario debe ser quien pague la reparación si no quiere perder pleitos y amigos. De todos modos, la ley establece una trampa en el artículo 1485 ya que puede incluirse una cláusula en el contrato por la que el vendedor no tendría que hacerse cargo de sanear los vicios ocultos.

Respecto al plazo para presentar una demanda judicial, el artículo 1490 establece que será de seis meses desde la firma del contrato. Por eso se suele decir coloquialmente que la garantía entre particulares vincula al vendedor por este plazo.

CONSIDERACIONES RESPECTO A LA IMPORTACIÓN DE VEHÍCULOS

Foto: BMW FAQ Club

Vaya por adelantado que, pese a que soy algo reacio a la importación paralela de vehículos, no todo es negativo o problemático en esta rama de la compraventa. Incluso cabe la posibilidad de encontrar buenas oportunidades a precios interesantes. Aunque en otras muchas ocasiones, la importación de vehículos –sobretodo de Alemania o Bélgica- se ha convertido en un nido de piratas y estafadores.

Pero lo primero de todo es empezar por distinguir las formas de importar un vehículo. Por una parte hay que aclarar que todos los coches fabricados fuera de España son de importación. Sin ánimo de ser exhaustivos, cualquier Audi, BMW, Fiat, Toyota o Kia que se vende en España a través de un Concesionario Oficial, tiene la consideración legal de vehículo importado. De hecho, si no se ha fabricado en la Unión Europea, incluso hay que pagar los aranceles correspondientes. No obstante, el elemento característico de este tipo de importaciones es que la introducción en España del automóvil la realiza el propio fabricante, o una empresa filial de este, por lo que consideraremos este como el canal oficial de importación de vehículos en España.

Otra forma que se ha puesto de moda en España sería la de ir –en persona o mediante un representante- a Alemania, Bélgica o cualquier otro país y comprar un coche allí con la intención de matricularlo y usarlo en nuestro país. Generalmente este tipo de importaciones abundan para los modelos alemanes de gama alta. Normalmente suelen ser automóviles como Mercedes, BMW, Audi, Porsche, Vokswagen,… Más altos de precio que la media en España y con más prestigio que sus homólogos españoles. Lo habitual es traerse vehículos ya usados en Alemania y que por eso tienen un precio más atractivo.

Sobre lo expuesto en el párrafo anterior hay un falso mito que me gustaría aprovechar para derribar. Mucha gente opina que los coches de ocasión de Alemania son mejores que los de España. Invadidos por el clásico complejo de inferioridad hispánico, deben de pensar que  los automóviles en Alemania no se averían, o se usan menos que aquí. Otros creerán que los propietarios teutones son más cuidadosos que los españoles. Es evidente que esto no es así. En Alemania, como en cualquier otro lugar, hay muchos tipos de conductores y no puede generalizarse. Lo mismo que en España, hay usuarios de coches de todas clases y colores. Gente que cambia el vehículo cada cuatro años con pocos kilómetros, y otros que viajan muchísimo y que renuevan su automóvil cuando el contador marca los 300.000 kilómetros.

Además, hay una peculiaridad germana que debe resaltarse. Todo el que haya conducido por una “autobahn” alemana habrá observado que se suele circular a velocidades trepidantes –mucho más rápidas que en España- y que también hay graves accidentes de tráfico -incluso más que aquí-. Con esto lo que quiero decir es que un vehículo de ocasión, por muy traído de Alemania que sea, no es garantía de nada. Los compradores tienen que ser conscientes de que este tipo de automóviles importados tienen las mismas ventajas e inconvenientes que los coches usados a la venta en España.

TRÁMITES PARA TRANSFERIR UN VEHÍCULO USADO

Foto: motor.es

A pesar de que mucha gente prefiere acudir a una gestoría, los trámites para transferir un coche no son complicados y los puede realizar cualquiera en poco tiempo. Eso siempre que la operación se lleve a cabo entre particulares. Si la adquisición se hace a través de un establecimiento comercial, lo normal es que haya una gestoría contratada o incluso algún empleado que se dedique a ello.

Pero si lo que se quiere es acelerar el proceso, lo más indicado es que se personen ambas partes en la Jefatura Provincial de Tráfico del lugar de residencia de una de ellas, o donde figure matriculado el coche. La otra posibilidad, más compleja y nada habitual, sería que el vendedor notifique a Tráfico su intención de proceder a la transmisión de la propiedad del vehículo; y que el comprador, con posterioridad, solicite la inscripción a su favor.

No hay que olvidar que, previamente a la presentación de documentos en Tráfico, hay que liquidar los impuestos y tasas correspondientes. Además es importante comprobar que el vehículo está libre de cargas o gravámenes. En caso de existir estas hay que cancelarlas en el Registro de Bienes Muebles antes de solicitar la transmisión.

Uno de los impuestos que nos serán requeridos en Tráfico es el Impuesto Municipal de Circulación. En la ventanilla nos pedirán el recibo original y una copia. Por otra parte, hay que personarse en las dependencias de la Comunidad Autónoma de residencia para liquidar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Este impuesto grava todos los cambios en la propiedad de un vehículo, teniendo en cuenta que hay que pagar un 4% del valor que adjudica la Administración. Esto quiere decir que nunca se tributará por el valor real de la compraventa, si no por los precios fijados en las tablas que a los efectos publican las Administraciones Públicas. Pero este impuesto sólo es obligatorio pagarlo en el caso de operaciones entre particulares. Si el vendedor fuese una empresa, tan sólo será necesaria una factura con el IVA desglosado.

Es necesario que el vehículo tenga pasadas de modo favorable las Inspecciones Técnicas de Vehículos correspondientes. Para que el comprador no se lleve sorpresas desagradables, es conveniente tenerlo hablado con el vendedor, o incluso solicitar un historial del vehículo a la Jefatura Provincial.

Además, para poder realizar la transferencia, es necesario pagar las tasas en Tráfico. Después de eso, se cumplimentará el impreso oficial de solicitud de transmisión con los datos de las dos partes y se entregará en la ventanilla junto a los DNI –originales y copias- de los intervinientes, el Permiso de Circulación original del coche, el original de la Tarjeta de la Inspección Técnica, el recibo –original y copia- del último Impuesto Municipal de Circulación, la autoliquidación del Impuesto de Transmisiones y un contrato de compraventa entre las dos partes. Dependiendo de las Jefaturas, el coche puede estar transferido al final de ese mismo día. En otras ocasiones habrá que volver al día siguiente para recoger el Permiso de Circulación a nombre del nuevo propietario.

OPINIÓN: MEDIDAS CONTRA LAS MANIPULACIONES ILÍCITAS DEL CONTADOR DE KILÓMETROS

Foto: Todoautos

En las corridas de toros, una de las cosas que más indignación causan es la manipulación de las astas de la res para que provoque menos peligro. Y si está absolutamente perseguido es, sobretodo, por lo que supone de adulteración de la pureza de la fiesta. Cuando se produce el “afeitado” de los pitones se está engañando a los aficionados, se les está estafando. Incluso así, pese a que la práctica está prohibida, se sigue llevando a cabo por diversos motivos que no vamos a tratar aquí.

Algo parecido sucede en el sector de la compraventa de vehículos de ocasión, donde se producen “afeitados” similares al de los toros, pero en el contador de kilómetros, que son las únicas defensas que tienen los coches para que no se produzcan engaños y estafas. Porque es necesario recordar que alterar los kilómetros que marca el odómetro de un automóvil es una estafa tipificada en el Código Penal Español.

Aunque este mal es tradicionalmente achacado a la picaresca española, debemos aclarar que esta fea costumbre no es un invento español. Bajarle kilómetros a un coche es algo que se lleva haciendo desde que los automóviles se popularizaron al ser producidos en cadena en Estados Unidos durante las primeras décadas del siglo XX. No tenemos más que leer en un pasaje de “Las uvas de la ira” de Steinbeck como los vendedores de vehículos usados manipulaban el cuentakilómetros y ocultaban dolosamente las averías a los pobres incautos que necesitaban un automóvil para emigrar cargados con todas sus pertenencias huyendo de la Gran Depresión.

Hoy en día, el abuso repetido sin escrúpulos por parte de un amplio sector de la compraventa nos ha cubierto con el velo de la sospecha a todos los que desempeñamos nuestra labor profesional con honradez y abnegación. En este negocio existen dos tipos de personas: las que venden coches para satisfacer necesidades, y las que venden coches para crear problemas a sus clientes. Los que manipulan los contadores se encuentran en el segundo grupo. Y lo más triste de todo es que, por los pecados de unos pocos, todos sufrimos la penitencia. Por culpa de una minoría de estafadores, todo un sector esta bajo sospecha.

Los que conozcan el mundo comercial sabrán que la confianza es fundamental para ejecutar un negocio. Pues imagínense si para desempeñar su trabajo tuviesen que luchar sistemáticamente por conseguir la confianza, algo que en cualquier otra transacción se presupone de buena fe. Es duro, ¿verdad?

Si partimos de la base de que es un problema generalizado –sobretodo en un determinado tipo de establecimientos y personas-, no entiendo el motivo por el que las autoridades no trabajan en serio para evitarlo. Con la intención de que esta lacra se extinga, yo propongo una serie de medidas que creo que pueden ayudar a reducir el problema:

  • Creación en la Dirección General de Tráfico de una base de datos estatal en la que, junto a la fecha de la inspección técnica de cada coche, figuren los kilómetros que tenía al realizarse. Además, dicha base de datos sería de acceso público y gratuito.
  • Promulgación de una ley sobre la compraventa de vehículos usados que regule explícitamente los derechos y obligaciones de las partes intervinientes, y que castigue con ejemplaridad a los que manipulen odómetros, incluso prohibiéndoles el ejercicio legal de la profesión.
  • Modificación de la Ley de Protección de Datos para que se regule explícitamente que los Servicios Oficiales de cada marca tengan la obligación de mostrar el historial de reparaciones con los correspondientes kilometrajes a las personas que demuestren un interés legítimo en la adquisición de un coche usado.
  • Modificación del Código Penal para crear un nuevo delito que castigue con penas más severas a todos los que tengan algo que ver con la manipulación de los cuentakilómetros. Desde el que instiga o contrata, hasta la persona física que modifica el contador.