BMW 330D – Premium look

El modelo 330D – motor gasoil – de la casa BMW, tiene una imagen y una fortaleza dignas de admirar. Carrocería que actualmente se comercializa con su tercer restyling es una de las unidades más comunes que uno se puede encontrar en carreteras españolas y por supuestos europeas. Ahorrador incondicional está pensado para el disfrute de la carretera con sensibilidad, consciencia y poderío.

¿Y cómo se siente éste nuevo tres litros? Pues sensible y poderoso. Entre 1.500 y allá por las 4.000 vueltas el motor avanza a pasos agigantados y con carácter sonoro. Para administrar todo esto se puede elegir entre seis marchas manuales o seis marchas automático. De esta manera acelera de 0 a 100 con un parecido similar al biturbo 335d.

Un cambio doble automático de siete marchas de momento solo se puede obtener en el 335i cupé y cabrio. Con su tracción trasera convencional, el 330d avanza con toda seguridad. De esta manera toma también rectas y curvas.

Su cambio de marchas atractivo lo hace parecer como si este coche funcionara como un semiautomático. Desde los 70 km/h hasta los 250 km/h las marchas se deslizan cómodamente hasta la sexta. Pero conducir remolonamente en pos de la deportividad, no ha sido una de las fuerzas de BMW. Una amortiguación ultrapotente y neumáticos Runflat le han estropeado a más de uno, sus paseos por el campo.

El nuevo BMW es más saludable, sin entrar a llegar a ser un llamado “Softland Cruiser”: sigue obviando con sus flancos de cubierta más suaves, pequeñas irregularidades del trazado. Pero para ello puede con las más destacadas. Pues es parte de la nueva serie 3, un halo de nerviosidad entre carrocería y dirección.

El manejo es perfecto. Se requiere de fuerza de voluntad al arrancar, él ahora 16 milímetros más grueso BMW 330d, para disfrutar así de una conducción neutral. El ESP ya no es indicativo de censura a la conducción si no se ha convertido en un indicador cuando se llega a los límites. En el nivel más deportivo del ESP llamado DTC, los conductores mas avezados disfrutan de los límites de la dirección. Tras frenazo de emergencia a los 100 km/h, el coche se para a los 37 metros.

Y exactamente así es como debe de ser una serie 3. Debe dejarse manejar en todos los aspectos. Para ello se puede decir que el antiguo iDrive ha muerto. El nuevo, intuitivo y con funciones convincentes, pone a BMW en la punta de los controles interiores. Tras varios años pobres, en funcionalidad de botones, la casa bávara se ha puesta a la vanguardia de esta tecnología. En comparación con Mercedes y Audi el nuevo iDrive ofrece más redundancia. Más libertad de distracción en un conjunto con ocho teclas de favoritos. En éstas, se dejan memorizar las opciones favoritas.

En su variante más básica el BMW 330D cuesta los 40.450 EUR. Para un regulador de velocidad se piden 320 EUR adicionales. No cabe duda pues, que por una variante con algo de lujo el precio de este vehículo se pone rápidamente en los 50.000 EUR.